Puede que no haya aportado mucho a la ciencia en estos dos meses de trabajo, pero aun así ha sido una experiencia muy gratificante; en primer lugar he madurado como persona, creo sinceramente que estar en un ambiente "real" de trabajo ha sido muy positivo para mi. En segundo lugar, he ampliado mis conocimientos científicos, lo cual nunca está de más. Y por último, pero no menos importante, he trabajado con un grupo de personas geniales y con las que tenía más cosas en común de las que pensé ha priori. Si me ofrecieran repetir la experiencia respondería que si sin dudarlo ni un solo instante, aunque tal vez después de dos horas mirando una probeta cambie de opinión. Esta es sin duda una experiencia que recomiendo a cualquiera que se esté planteando trabajar en el mundo de la investigación, así que, si el verano que viene a alguien le apetece ver de primera mano como se trabaja en un laboratorio ya sabe donde venir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario