Este verano participé en una iniciativa de la asociación Alcagi la cual invitaba a jovenes guipuzcoanos a colaborar con Polymat en diferentes proyectos de investigación. Lo que concedía importacia a la iniciativa era que los jóvenes participarían en proyectos de investigación reales, y no en repeticiones de experimentos conocidos con el fin de comprobar de primera mano tal o cual fenómeno fisico o químico, como suele ocurrir en los laboratorios escolares. El fin de esta actividad era que los jóvenes experimentaran el ambiente de trabajo de un laboratorio, sintiendo la presión del tiempo, la limitación de recursos y sobre todo, la sensación de contribuir al progreso científico. Se nos dio a elegir entre varios experimentos posibles, en mi caso, decidí trabajar en el desarrollo de polímeros semiconductores a partir de procesos similares a los usados en la fabricación del nylon, por motivos de seguridad prefiero no desvelar con exactitud el procedimiento, pero si puedo decir que consistía, basicamente, en conseguir que una diamina y un ácido interaccionaran formando una cadena polimérica flexible, que ademas tuviera una configuración electrónica propicia a conducir electrones, es decir, formar un "nylon" que fuera conductor eléctrico, permitiendo, por ejemplo, crear tejidos conductores. El primer día acordamos un horario de trabajo que discurría de nueve de la mañana a dos de la tarde, de lunes a viernes, trabajando de esta forma desde mitades de junio hasta finales de julio esperábamos ser capaces de obtener resultados.
sábado, 26 de septiembre de 2015
Comenzando
Este verano participé en una iniciativa de la asociación Alcagi la cual invitaba a jovenes guipuzcoanos a colaborar con Polymat en diferentes proyectos de investigación. Lo que concedía importacia a la iniciativa era que los jóvenes participarían en proyectos de investigación reales, y no en repeticiones de experimentos conocidos con el fin de comprobar de primera mano tal o cual fenómeno fisico o químico, como suele ocurrir en los laboratorios escolares. El fin de esta actividad era que los jóvenes experimentaran el ambiente de trabajo de un laboratorio, sintiendo la presión del tiempo, la limitación de recursos y sobre todo, la sensación de contribuir al progreso científico. Se nos dio a elegir entre varios experimentos posibles, en mi caso, decidí trabajar en el desarrollo de polímeros semiconductores a partir de procesos similares a los usados en la fabricación del nylon, por motivos de seguridad prefiero no desvelar con exactitud el procedimiento, pero si puedo decir que consistía, basicamente, en conseguir que una diamina y un ácido interaccionaran formando una cadena polimérica flexible, que ademas tuviera una configuración electrónica propicia a conducir electrones, es decir, formar un "nylon" que fuera conductor eléctrico, permitiendo, por ejemplo, crear tejidos conductores. El primer día acordamos un horario de trabajo que discurría de nueve de la mañana a dos de la tarde, de lunes a viernes, trabajando de esta forma desde mitades de junio hasta finales de julio esperábamos ser capaces de obtener resultados.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario